Lo que tenés que saber
- Milei recibe este viernes a las 11 en la Casa Rosada al vicesecretario de Estado de EE.UU., Christopher Landau.
- Un día antes, Landau admitió que Washington sigue “con interés” el alcance de las sanciones de la ley de Defensa de la Soberanía Nacional sobre sus empresas.
- El proyecto alcanza a Rockhopper y Navitas, que desarrollan el proyecto petrolero Sea Lion en Malvinas, y a las firmas asociadas a ellas.
- EE.UU. además impulsa disolver o reformar el Comité de Descolonización de la ONU, el ámbito donde la Argentina hace cada año su reclamo.
La relación más cuidada del Gobierno tiene un tema incómodo sobre la mesa. Javier Milei recibe este viernes en la Casa Rosada a Christopher Landau, el número dos del Departamento de Estado, en una jornada atravesada por la agenda bilateral y por las diferencias en torno al proyecto de ley de Defensa de la Soberanía Nacional, la llamada ley Malvinas.
La visita llega después de que el propio Landau blanqueara la preocupación de Washington. Tras reunirse el jueves con el canciller Pablo Quirno, dijo que Estados Unidos sigue “con interés” cómo la norma podría afectar a empresas estadounidenses vinculadas a la explotación de recursos en las islas. Aclaró, de todos modos, que su país respeta el proceso legislativo argentino.
Qué dice el proyecto
La iniciativa, que el Gobierno presentó como un hito en el camino de recuperación de las islas, modifica la Ley 26.659 y endurece las sanciones contra quienes extraigan recursos naturales sin autorización argentina. Entre los apuntados están Rockhopper, de capitales británicos, y Navitas, de origen israelí, que desarrollan el proyecto petrolero Sea Lion, además de las empresas que trabajen con ellas. También crea un Consejo de Seguridad Nacional para proteger el territorio y el espacio marítimo.
Quirno salió a bajarle el tono a la discusión: sostuvo que la ley no apunta contra ninguna empresa en particular y que la legislación vigente necesitaba cambios.
Un frente en la ONU y otro en el Congreso
El segundo punto de fricción es Naciones Unidas. Landau defendió la propuesta de su gobierno de disolver o reformar el Comité de Descolonización, el C-24, dentro de un plan más amplio de cambios en la ONU. Es el foro donde la Argentina presenta todos los años su reclamo por Malvinas; en junio volvió a aprobar por consenso una resolución que insta a Londres y Buenos Aires a negociar. Quirno dijo que al país le interesa mantener ese espacio, pero que una eventual disolución no afectaría el reclamo porque las resoluciones ya votadas conservan su valor.
Mientras tanto, el proyecto tampoco avanza con facilidad en casa. El oficialismo presentó nuevas modificaciones, pero todavía no consiguió el apoyo de los bloques aliados, que objetan el diseño del Consejo de Seguridad y el control del Congreso sobre él. Por la noche, Milei tiene previsto participar de la cena anual de la Fundación Faro.
Con información de Ámbito, El Cronista, MDZ, El Tribuno y DIB.





